Cuántas clases de diabetes hay

Diabetes tipo 1

La diabetes, o diabetes mellitus, es una enfermedad crónica que afecta al modo en que el cuerpo utiliza los alimentos para obtener energía. El cuerpo no es capaz de trasladar el azúcar, o la glucosa, del torrente sanguíneo a las células, por lo que acaba habiendo un exceso en el torrente sanguíneo.

Aproximadamente 34,2 millones de personas en Estados Unidos padecen diabetes, según el Informe Nacional de Estadísticas de Diabetes 2020 de los Centros de Control y Prevención de Enfermedades. Eso representa el 10,5% de la población. Pero no todo el mundo tiene el mismo tipo de diabetes, por lo que es importante conocer los diferentes tipos.

Hay cuatro tipos principales de diabetes: La diabetes de tipo 1, la diabetes de tipo 2, la diabetes gestacional y una afección conocida como prediabetes, en la que los niveles de glucosa en sangre son más altos de lo normal pero no lo suficientemente altos (todavía) como para considerarse diabetes de tipo 2.

En los cuatro casos, es fundamental un diagnóstico rápido y el cumplimiento del tratamiento de la diabetes. Con el tiempo, los niveles elevados de azúcar en sangre pueden dañar los vasos sanguíneos y aumentar el riesgo de desarrollar determinados problemas de salud (algunos de ellos potencialmente mortales), por lo que es importante comenzar el tratamiento -y seguirlo fielmente- en cuanto se le diagnostique.

Diabetes de tipo 2

El cuerpo descompone la mayor parte de los alimentos que ingiere en azúcar (glucosa) y la libera en el torrente sanguíneo. Cuando el nivel de azúcar en la sangre aumenta, el páncreas libera insulina. La insulina actúa como una llave para que el azúcar de la sangre entre en las células del cuerpo y se utilice como energía.

En el caso de la diabetes, el cuerpo no produce suficiente insulina o no puede utilizarla tan bien como debería. Cuando no hay suficiente insulina o las células dejan de responder a la insulina, queda demasiado azúcar en el torrente sanguíneo. Con el tiempo, esto puede causar graves problemas de salud, como enfermedades cardíacas, pérdida de visión y enfermedades renales.

Se cree que la diabetes de tipo 1 está causada por una reacción autoinmune (el cuerpo se ataca a sí mismo por error). Esta reacción impide que el cuerpo produzca insulina. Aproximadamente el 5-10% de las personas que padecen diabetes tienen el tipo 1. Los síntomas de la diabetes de tipo 1 suelen desarrollarse rápidamente. Suele diagnosticarse en niños, adolescentes y adultos jóvenes. Si tiene diabetes de tipo 1, necesitará inyectarse insulina todos los días para sobrevivir. Actualmente, nadie sabe cómo prevenir la diabetes de tipo 1.

Cuáles son los tipos de diabetes

Alrededor del 5,1% de los australianos de 18 años o más tienen diabetes. El riesgo de diabetes aumenta con la edad, desde el 2,8% en las personas de 35 a 44 años hasta el 15,0% en las de 65 a 74 años. Los aborígenes tienen una de las tasas más altas de diabetes de tipo 2 del mundo. La glucosa en el cuerpo El cuerpo utiliza la glucosa como principal fuente de energía. La glucosa procede de alimentos que contienen hidratos de carbono, como las patatas, el pan, la pasta, el arroz, la fruta y la leche. Tras la digestión de los alimentos, la glucosa se libera y se absorbe en el torrente sanguíneo.

La insulina es una hormona fabricada por el páncreas, que es una glándula situada justo debajo del estómago. La insulina abre las puertas (los canales de la glucosa) que permiten que la glucosa pase de la sangre a las células del cuerpo. También permite que la glucosa se almacene en los músculos, el hígado y otros tejidos. Esto forma parte de un proceso conocido como metabolismo de la glucosa.

En la diabetes, o bien el páncreas no puede producir insulina (diabetes de tipo 1), o bien las células no responden adecuadamente a la insulina (resistencia a la insulina) y el páncreas produce una cantidad de insulina inadecuada para las mayores necesidades del organismo (diabetes de tipo 2).

Qué causa la diabetes

Sin embargo, recientes investigaciones sobre la diabetes sugieren que esta enfermedad crónica no es tan sencilla como la de tipo 1 y la de tipo 2. Un gran estudio pionero revela que en realidad existen cinco subgrupos de diabetes, y esa información puede hacer que su plan de control de la diabetes tenga más éxito en el futuro.

Las clasificaciones actuales de la diabetes de tipo 1 y 2 no han cambiado desde hace más de 20 años. Para los más de 420 millones de personas que viven con diabetes en todo el mundo, estos nuevos hallazgos suponen un paso hacia la mejora del tratamiento.

Un estudio reciente publicado en The Lancet: Diabetes & Endocrinology, analizó seis factores medibles en casi 15.000 personas a las que se les había diagnosticado diabetes recientemente: la edad, el índice de masa corporal, la presencia de anticuerpos contra las células beta, el nivel de control metabólico, las medidas de la función de las células beta y la resistencia a la insulina. Al examinar estos factores de diagnóstico, los investigadores pudieron definir no sólo dos, sino cinco subgrupos de diabetes. En particular, la diabetes de tipo 2 parece tener características muy variables.

Este tipo es el que actualmente se clasifica como diabetes de tipo 1. En las personas con este tipo de diabetes, el sistema inmunitario produce anticuerpos que destruyen las células beta (las células que producen la insulina). Esta producción se conoce como respuesta autoinmune.